top of page

Manifiesto Herrán. Un filme documental de Norberto "Negro" Ramírez. Salta, 2026.

  • 4 hours ago
  • 4 min read

Manifiesto Herrán es, en última instancia, el retrato de una mujer que vivió con la coherencia que pocos alcanzan: decía lo que hacía y hacía lo que decía. Un testimonio sobre lo que significa dejar un rastro de luz.


Teresa "Cuqui" Leonardi Herrán nació en Salta, Argentina, en la segunda mitad de la década del cincuenta del siglo pasado, en un tiempo en que ser mujer, poeta y militante de izquierda en el noroeste argentino significaba pelear en tres frentes simultáneos. Manifiesto Herrán es el retrato documental que Norberto Ramírez construye a partir de las voces de quienes la conocieron más íntimamente — su hijo Martín, sus amigas de toda una vida, sus compañeros intelectuales y políticos — tejiendo un retrato coral de una figura que excede cualquier categoría única: poeta, docente, feminista, internacionalista, madre, amiga, lectora voraz, militante incansable.



Manifiesto Herrán
Manifiesto Herrán

El film abre con la voz de Martín, su hijo único, que describe una relación de una intensidad y una reciprocidad pocas veces vista entre madre e hijo. Para Martín, Cuqui no era una madre que iba a trabajar: era una madre que iba a vivir. Cada tema — la naturaleza, la poesía, el amor, la política, la historia, la docencia — era un paisaje que recogían juntos. Leían a Proust y a Marx en la misma sentada. Veían documentales sobre plantas en la televisión francesa y terminaban buscando más información hasta la madrugada. Escuchaban jazz, folklore latinoamericano, a Brassens, a Jacques Brel. La casa siempre estuvo poblada de presencias: si hablaban de Gramsci, Gramsci se quedaba dando vueltas todo el día; si escuchaban a Silvio Rodríguez, Silvio se sentaba a la mesa con ellos.


Los testimonios de sus compañeros intelectuales revelan a una Cuqui que pocos conocían públicamente. Un interlocutor que trabajó con ella más de diez años en la revista Claves describe el cuerpo de reflexiones críticas que ella fue construyendo a través de sus notas introductorias y selecciones poéticas — un corpus de crítica literaria disperso en revistas como Claves, Diálogos, La Marea y El Tribuno, que aún espera ser reunido. Alguien que la conoció en la universidad en los años cincuenta, cuando era una joven de la generación de la Revolución Cubana, describe el pequeño grupo de mujeres que buscaban respuestas en un medio académico y cultural que no les daba lugar. Una intelectual que la acompañó en décadas de lectura y debate señala lo más difícil de definir en ella: no era una intelectual orgánica de partido, sino una intelectual de las izquierdas en el sentido más amplio — alguien que leía a Benjamin y a Rosa Luxemburgo con la misma pasión con que leía el Tao Te Ching, que admiraba a Trotsky sin convertirlo en dogma, que firmaba solicitadas con la Federación Juvenil Comunista sin dejar de ver sus limitaciones. Una inteligencia honrada puesta al servicio de intereses emancipatorios en todos los órdenes.


La película recorre los grandes ejes de la obra y la vida de Cuqui con una estructura que no es cronológica sino temática y emocional, siguiendo los ritmos de la memoria viva. Se detiene en su dificultad para ingresar al canon literario salteño — un canon masculino, la Generación del 60, que la toleraba pero no la reconocía — y en el largo proceso por el cual el movimiento feminista le fue dando el espacio que los hombres de su generación le negaron. Se detiene en su poesía erótica, que irrumpió en un medio donde nadie — ni hombres ni mujeres — escribía sobre el cuerpo y el goce: una liberación discursiva sin precedentes en la literatura regional. Se detiene en su poema "Masacre en Palomitas" — homenaje a los compañeros asesinados por la dictadura en esa localidad salteña — como condensación de toda su poética política: el fuego que no muere, la llama que pasa de mano en mano, la certeza de que el mundo viejo volverá a ceniza.


Se detiene también en la docente. Cuqui enseñó biología en la escuela normal cuando la intervención peronista de 1974 la cesanteó de la universidad — comprando tres libros de biología en la librería del colegio y estudiándolos durante varios fines de semana para dar una materia que no era la suya — y enseñó filosofía en la UNSA cuando volvió la democracia, preparando sus clases a mano suelta antes del amanecer, escribiendo páginas y páginas con una velocidad y una entrega que sus alumnos recuerdan décadas después. Para ella la docencia no estaba separada de la poesía ni de la militancia: en cada acto escolar, en cada tarea que daba a los niños, los premios eran siempre libros de cuentos y versos infantiles.


El film incorpora lecturas de su poesía a lo largo de toda su extensión — "Vendrán días," "Mujer dibujando los países por venir," "Instrucciones," "La imprescindible música," "Suicidas," "Mi América" — que funcionan no como ilustración sino como argumento: cada poema es una estación del pensamiento de Cuqui, un momento en que la voz individual y la voz colectiva se vuelven indistinguibles. La poesía de Cuqui, dice uno de sus interlocutores, es lirismo político. No poesía de consigna, sino poesía donde el compromiso y la emoción son la misma cosa.


El testimonio final de Martín, el más extenso y el más íntimo, cierra el círculo. Recuerda el día en que encontró a Cuqui con un semblante muy decaído, y se animó a preguntarle. Ella hizo un silencio y le respondió: "Jorge, no te preocupes por lo que me está pasando. La poesía para mí fue un aprendizaje para la muerte. Para una muerte serena." Después fueron a tomar un café a Vaqueros, y ella estaba risueña, conversadora, contenta. Así era Cuqui: capaz de decir lo más profundo y seguir adelante sin drama, porque había aprendido — y enseñado — que el asombro ante la vida no se rinde ante nada.


Manifiesto Herrán es, en última instancia, el retrato de una mujer que vivió con la coherencia que pocos alcanzan: decía lo que hacía y hacía lo que decía. Un testimonio sobre lo que significa dejar un rastro de luz.


Dirección: Norberto Ramírez. Producción: Heritage Film Project / Sonidos de Salta.

Comments

Rated 0 out of 5 stars.
No ratings yet

Add a rating

Subscribe to The Journal

 © 2025-26 | Heritage Film Project, LLC | Documentary Film Fund

bottom of page